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Apuestan a la rotación para contener las “supermalezas”

En diferentes regiones productoras de soja y maíz del mundo, cuya siembra se realiza con semillas de especies de cultivos genéticamente modificados (GM) y el uso continuo de herbicidas “totales”, como glifosato, se registraron en los últimos años importantes números de malezas que desarrollaron resistencia. Así lo afirmó Hugo Robinet, técnico del INTA Famaillá, quien remarcó además que esa oposición obligó a aplicar hasta 24 veces la dosis usual de control con dicho herbicida.

¿Hablamos de “Supermalezas”? Ante esta situación, la real preocupación de los productores es que si bien a medida que los “eventos tecnológicos” solucionen los problemas de resistencia, la naturaleza siempre responde; los problemas de resistencia pueden aparecer en cualquier momento, en tiempo impredecible, como en ese caso.

La presencia de malezas de difícil control, tolerantes y resistentes en los campos productivos, provocan el alza de los costos de producción para controlarlas e, inclusive, hasta problemas de salud como “alergias” en personas susceptibles al polen de determinadas especies.

El fenómeno de la resistencia de malezas (o plagas de la agricultura) no fue por la adopción de tecnología de alta performance, como el uso de cultivos GM y herbicidas como Glifosato, pero sí ocurrió y ocurrirá por falta de medidas integradoras, como la adopción planificada de rotaciones de cultivos y herbicidas apropiados.

A los efectos de comprender el problema, se puede hacer una revisión de lo ocurrido en nuestra región, ya que desde la expansión de la frontera agropecuaria de los años ’70 y con el desarrollo de la agricultura convencional, se produjo lo que ya se conoce como deterioro de la calidad de los suelos y de su capacidad productiva, consecuencia de procesos erosivos y balances negativos de Carbono, Nitrógeno y Fósforo. Por supuesto, esta degradación incidió y fue acompañada con la aparición de malezas problemáticas.

En nuestra región los primeros problemas fueron por la presión de selección efectuada por el control con herbicidas de un mismo modo de acción. En caso, en la década del ’80 se registraron problemas ocasionados por Ipomoea purpúrea (bejuco), tolerante a los herbicidas usados y sistema de producción monocultivo. Promediando la década del ’90, los inconvenientes ocasionados por Amaranthus quitensis (ataco resistente ALS); mientras que en la última década, Sorghum halepense (pasto ruso, sorgo de Alepo) entre otras malezas resistentes y de difícil control.

La incorporación de la siembra directa en los ’80 permitió el mantenimiento y mejora de las propiedades del suelo en producción. Pero el uso de tecnología de alto impacto, como la aplicación masiva de Glifosato, mas la falta de rotaciones de cultivos y herbicidas, permitieron la aparición de la resistencia en diferentes malezas y también mayor tolerancia al herbicida aplicado. A ello se suma la capacidad de diseminación y sobrevivencia de las especies, que trajeron en consecuencia la permanencia del problema y el estudio y debate de mejores enfoques de tecnologías de control y manejo.

A manera de suerte para el productor, ya existen nuevos eventos que permiten el control mediático de los problemas ocasionados por la resistencia de malezas, por ejemplo en Estados Unidos se menciona el caso de Ambrosia tenuifolia (altamisa), que ocasiona importantes daños por su resistencia al Glifosato; en este caso hacen rotación con un maíz GM resistente a herbicidas de los derivados “fenoxis”, logrando de este modo el control de dicha maleza.

Por supuesto, los logros y la oferta de nuevos eventos con cultivos GM para varias resistencias marcan el camino productivo. Pero ante estas situaciones también se espera que los problemas de resistencia aparezcan en cualquier momento.

¿Cuáles son las medidas a tomar entonces? Desde la óptica del Manejo Integrado, convienen medidas que permitan al cultivo crecer y desarrollarse libre de la competencia de malezas, y una alternativa válida es la rotación planificada de cultivos y herbicidas. La pregunta es: ¿el productor puede utilizar este tipo de tecnologías y planificar un sistema perdurable y sustentable con los precios actuales y con la incertidumbre del destino y valor de su cosecha? Mientras tanto, se debe poner mucha atención en las metodologías productivas, logros y secuencias, para pensar y lograr una agricultura sustentable y rentable.

Fuente: La Gaceta

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