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El silaje en la alimentación bovina de carne y leche

En los últimos años, tanto en las explotaciones ganaderas dedicadas a la producción de leche como en muchas dedicadas a la producción de carne, la producción de silaje se ha transformado en una herramienta rutinaria.

destinada no solo a cubrir los baches forrajeros tradicionales, sino también como parte del diagrama estratégico de alimentación y provisión de nutrientes durante todo el año. Es por ello común escuchar, especialmente en el tambo, la necesidad de producir suficiente cantidades de silo como para cubrir al menos 13 meses/año.

 

Desde el punto de vista práctico, el silaje es utilizado en el tambo en proporciones que constituyen normalmente entre el 25 y hasta el 50% del consumo diario de materia seca. Lo mismo ocurre en la recría de animales destinados a carne, en donde los porcentajes de inclusión pueden variar entre el 1 y el 2% del peso vivo. En la producción intensiva de carne (engorde a corral) los niveles de inclusión son menores, normalmente de entre el  25 y el 30% del consumo diario de materia seca.

Desde el punto de vista técnico, el silaje constituye una excelente herramienta alimentaria que provee volúmenes estables de materia seca y de nutrientes, lo cual lo diferencia claramente del recurso original, que varía ampliamente en función de las condiciones climáticas y el estado de maduración de las plantas. La estabilidad de su composición nutricional, independientemente de la calidad de la misma, es sin duda una de las principales virtudes de este recurso pues permite predecir en el tiempo la disponibilidad concreta de nutrientes y no exige las revisaciones periódicas (semanales)  de la dieta, como si ocurre con los recursos forrajeros tradicionales.

¿Cuánto silo hacer?

El éxito en la producción de cantidades y calidades adecuadas de silo depende de una correcta estimación de requerimientos y por supuesto, de que las condiciones climáticas y de suelo permitan un adecuado desarrollo de las plantas a ensilar. La estimación de las cantidades puede realizarse de acuerdo a la siguiente fórmula:

 

                                              Nº  de animales        kilos de MS/           Nº de días

                                             a suplementar   X     cabeza/día    X    a suplementar

Cantidad de silaje (CS) = ——————————————————————  x  100

                                               % materia seca    X    % de aprovechamiento del silo

 

Calidad nutricional

Al margen de una adecuada elección de la planta a ensilar, de las condiciones climáticas y de la calidad del suelo, uno de los factores más relevantes que definen la calidad nutricional del silo obtenido es el momento de corte de la planta.  Silajes hechos con plantas demasiado jóvenes poseen escasa materia seca y escasa cantidad de almidón y azucares, los cuales son necesarios para una correcta  acidificación del material vegetal. Este tipo de silos pueden presentar dificultades de conservación y suelen acompañarse de la formación de lagunas de agua oscura a su alrededor, en la cual están contenidos parte de los nutrientes que deberían haber estado en el silo. En el otro extremo, silajes hechos tardíamente poseen mayor porcentaje de materia seca ya que el nivel de madurez de las plantas es mayor. Junto con la madurez, suele incrementarse el contenido fibroso vegetal, por lo cual silos hechos a partir de plantas muy maduras suelen ser menos digestibles y además pueden actuar como limitantes del consumo. Por lo expuesto es imperioso un adecuado asesoramiento no solo referente a la especie y cantidad de hectáreas a sembrar, sino especialmente al momento de corte y alternativas de conservación del silo.

La importancia de analizar

Si bien es habitual utilizar perfiles nutricionales pre-establecidos para los diferentes tipos de silos, la adecuada utilización de este recurso exige el análisis previo de su composición nutricional. Asumir valores medios es una de las principales causas de error nutricional, especialmente evidente en el tambo. Como ejemplo, es habitual estimar un aporte de materia de seca para un silo de maíz del orden del 33%. Una dieta para vacas Holando en lactancia media que contenga 18 kg de silo maíz debería aportar unos 6 kg de materia seca, equivalentes aproximadamente al  30% del consumo total. Si el valor real del silo fuese menor, del orden del 25%, entonces las vacas solo estarían recibiendo 4,5 kg de materia seca por esta vía, mientras que el consumo real total sería 7,5% menor al esperado. En el otro extremo, con un silo con 45% de materia seca, los 18 kg representarían un aporte de más de 8 kg de materia seca en la ración total, con lo cual otros componentes de la dieta no podrían ser ingeridos.

El análisis de calidad nutricional debe efectuarse una vez que el proceso de ensilado lleva al menos 30 o 40 días. La toma de la muestra debe ser representativa, por lo que se recomienda tomar pequeñas muestras de diferentes lugares de la parva o bolsón, las cuales se mezclarán en una misma bolsa, y a la que además se le retirará lo más posible el aire. Los resultados del análisis pueden sugerir un silo cuyos valores sean similares a los valores medios, o bien que el mismo sea de mayor o menor calidad. En todos los casos, dichos valores serán relativamente fijos, por lo cual pueden usarse fácilmente para predecir el valor y rendimiento de una ración. Por otra parte, en aquellos casos en los cuales el silo reporta menor calidad que la esperada, es posible hacer las correcciones necesarias para obtener una herramienta nutricional aceptable.

Fuente:

MV. Sebastián J. Picco,dmv

Investigador Adjunto-CONICET

Fac. Cs. Veterinarias-UNLP

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