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Prohibirían los agroquímicos en amplias zonas de la provincia Buenos Aires

El ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Arrieta, adelantó en el programa de radio de la Facultad de Agronomía de la UBA (Radio UBA), que en los próximos dos meses el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, podría firmar un decreto para prohibir la aplicación de agroquímicos en amplias zonas de influencia de todos los municipios de la provincia.

Según explicó, el decreto ya tendría el visto bueno de Scioli y su contenido sería muy similar a la ordenanza que aprobó el municipio de Cañuelas en 2010 (cuando Arrieta era intendente), que fue inédita en el país porque prohibió las aplicaciones aéreas de agroquímicos en todo el partido y una distancia de 2.000 metros respecto de las zonas urbanas para los tratamientos terrestres. En Cañuelas, la medida involucró un área de entre 10.000 y 12.000 hectáreas, y duplicó la superficie afectada anteriormente por las ordenanzas más severas de otros municipios.

“El tema de los agroquímicos atraviesa de manera transversal a la mayoría de las poblaciones rurales, con diversos grados de debate y con el surgimiento de diferentes normas, desde la de Cañuelas, que es una norma de avanzada, hasta normas que se han quedado en el tiempo y no responden a la peligrosidad que en este momento tienen algunos agroquímicos, sobre todo en la restricción de distancias y bandas de circulación urbana”, dijo el ministro.

Y afirmó: “Hay una decisión muy importante del gobernador de la Provincia de Buenos Aires de, utilizando algunas cosas de la ordenanza de Cañuelas, poder avanzar en un decreto de regulación de agroquímicos que sea para toda la provincia de Buenos Aires”.

“Yo quiero creer que en el curso de los próximos dos meses va a estar saliendo, que va a contemplar muchas de las cuestiones que contempla la ordenanza de Cañuelas y que va a poner en equilibrio el cuidado del medio ambiente más la producción. Creo que está en la etapa final la redacción del decreto, que en primera instancia va a ser una norma que abarque a todos los municipios. Cómo todos los decretos provinciales, pone un piso sin fijar un techo. O sea: nadie puede ser menos exigente que los decretos en la provincia de Buenos Aires”.

“Es un decreto de avanzada y contempla muchísimo el cuidado ambiental y los intereses de la producción agroecológica”, anticipó Arrieta durante una charla organizada por Carlos Carballo, coordinador de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), en el programa Sobre la Tierra, en el cuál también participaron José Luis Forquera, ex subsecretario de Políticas Ambientales de Municipio de Cañuelas (autor de la ordenanza de Regulación Uso de Agroquímicos), Luis Caballero, de la coordinación nacional de Pro-Huerta de INTA y Daniel Barailles, presidente de la Cooperativa de Productores Familiares de Cañuelas.

– Esto va a significar un gran cambio para una de las provincias más productivas de la Argentinas. ¿Es así?

– Esto va a representar sin lugar a dudas un cambio de algunos paradigmas productivos y la posibilidad de un marco de regulación lo suficientemente claro en todo el territorio de la provincia con más fuerza productiva de la Argentina, que ponga en balance los intereses de los productores familiares, los periurbanos, de los productores más importantes del interior profundo, pero también indudablemente que ejerce una fuerte defensa de la vida, de la población, del cuidado del medio ambiente.

Hay muchas discusiones que lo atraviesan, que tienen que ver desde la aplicación y las bandas de protección, hasta el uso y la eliminación de los envases. Creo que va a ser un salto de calidad muy importante. A partir de ahí, vamos a ir rápidamente con una Ley, y las ordenanzas se tendrán que atar a ese piso de legislación que establece el nuevo decreto del gobernador.

 

– ¿Va a ser de aplicación similar a la ordenanza de Cañuelas, con la prohibición de aplicar agroquímicos de manera aérea y los 2 kilómetros de superficie para las aplicaciones terrestres?

– Según tengo entendido, eso dice el decreto. Si no existe ningún tipo de modificaciones, la decisión política del gobernador es avanzar en el mismo sentido.

 

-¿Cuáles son las prácticas que el productor no podría implementar de aquí en adelante y cuáles tendría que adoptar?

– Hablamos de producción agroecológica. Son aquellas prácticas que no tienen impacto negativo sobre el medio ambiente y que nos permiten estar en armonía con la naturaleza que nos rodea. Obviamente, muchas de las cuestiones que hoy atraviesan el esquema productivo de la provincia de Buenos Aires que están más identificadas con el agronegocio, no entran dentro de la categoría de agroecología.

La producción a gran escala con la existencia y la aplicación de compuestos químicos que alteran la productividad del suelo, causando en el mismo algún tipo de perjuicio y, de la misma manera, afectan a las comunidades que los rodean y al sujeto rural que tienden a beneficiar, son el eje de debate de qué tipo de producción queremos y a quiénes necesitamos cuidar en este esquema de producción. Esto tiene que ver obviamente con la agroecología, la discusión y la dicotomía a veces entre el agronegocio y la agroecología y la necesidad de marchar hacia técnicas de producción sustentables.

 

– En el caso de Cañuelas, la prohibición de utilizar agroquímicos involucra unas 10.000 hectáreas. Esto multiplicado por todos los municipios de la provincia, significa una enorme superficie. ¿ Tienen cuantificada este área y el impacto que puede significar la medida?

– Creo que con el decreto reglamentario va a ser de esa manera y en esa escala. Obviamente se prohíbe la aplicación de ciertos herbicidas. Se busca también que el sujeto rural, que por ahí tiene una extensión de campo más grande, entienda que es condición irremplazable que todos tengamos un mayor grado de conciencia, que ponga en equilibrio el interés económico con el sanitario, el medio ambiente, la calidad de vida de nuestra gente.

 

– ¿Cómo se plantea la capacitación de técnicos y productores ante esta nueva demanda tecnológica y ante otros modos de producción de alimentos?

– Nosotros partimos del análisis del sujeto agrario. En la década del ´90, hemos visto un sujeto agrario más vulnerable, más débil, que estaba cerca de las ciudades y producía de manera familiar, y que ha sido castigado por políticas regresivas. En muchos casos, se ha producido un desplazamiento importante de ese sujeto agrario hacia las ciudades, para cumplir otro tipo de tareas.

Hay una población rural que en muchos casos lleva adelante tradiciones productivas que son ancestrales y que tienen que ver con el equilibrio entre esa producción y la naturaleza.

Hoy estamos en otra etapa de discusión, con otro grado con conciencia, con la necesidad de los pueblos, de las comunidades, de la provincia de Buenos Aires y del país de articular políticas activas de capacitación que nos permitan avanzar en la integración entre los productores y las universidades nacionales que redunden en un beneficio importante para nuestra gente, en términos de soberanía agroalimentaria, de producción, de protección medioambiental. En definitiva, de una mejor calidad de vida para todos.

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